jueves, 11 de septiembre de 2025

El impacto humano en el territorio natural.

Territorio natural y el impacto del hombre.

 Cómo los lobos cambias los ríos:



Mundo desde el aire COVID-19: antes y después [0m29s]

Canales de Venecia y China descontaminación [3m2s]

Ciudades vacías [3m7s]

Animales en la ciudad [3m0s]

COVID-19 y medio ambiente [1m26s]

Himalaya y contaminación [4m19s]

Pumas y cóndores en Santiago [3m31s]

Cóndores en Santiago [3m34s]


23 comentarios:

  1. Al ver los videos, me quedó muy claro que las acciones humanas, o incluso nuestra ausencia, tienen un impacto enorme en los ecosistemas. El caso de la reinserción de lobos en Yellowstone me impresionó porque demuestra cómo un solo cambio en la cadena alimenticia puede transformar completamente un paisaje. Al controlar la población de siervos, los lobos permitieron la recuperación de la vegetación, lo que a su vez benefició a castores, conejos, aves y muchas otras especies. Incluso el curso del río cambió gracias a la regeneración del bosque. Es increíble pensar que algo tan pequeño como el regreso de un depredador pueda desencadenar una reacción en cadena que mejora la salud de todo un parque.

    Por otro lado, la pandemia mostró el efecto contrario: qué pasa cuando los seres humanos reducimos drásticamente nuestra presencia. El “detenimiento” global permitió que muchos ecosistemas se recuperaran en cuestión de semanas. En ciudades como Venecia, el agua se volvió más clara y aparecieron peces en los canales, y en Chile vimos ejemplos sorprendentes, como pumas caminando por Santiago o cóndores sobrevolando zonas urbanas. Para mí, estas situaciones revelan dos cosas, primero, que la naturaleza tiene una gran capacidad de regenerarse cuando se le da espacio, y segundo, que el impacto humano es mucho mayor de lo que a veces queremos reconocer.

    ResponderEliminar
  2. Es impactante ver el contraste entre los videos de ciudades vacías y la naturaleza recuperando terreno. Coincido con la idea de que funcionamos un poco como esos ciervos descontrolados antes de la llegada de los lobos: consumimos todo a nuestro paso sin medir consecuencias.

    Pero lo que más me llamó la atención fue el silencio. En los videos, cuando el ruido de los autos y las industrias paró, aparecieron los Himalayas, volvieron los peces y bajaron los pumas. Eso me hace pensar que nuestro impacto no es solo físico (construcciones, basura), sino también "atmosférico". Ocupamos tanto espacio y hacemos tanto ruido que no dejamos que nada más exista. Quizás el desafío no es desaparecer para que la naturaleza viva, sino aprender a bajar el volumen y convivir, tal como los lobos enseñaron al ecosistema a regularse

    ResponderEliminar
  3. Lo que más me llama la atención de estos videos es lo frágil que es el equilibrio de la naturaleza y lo mucho que influimos en él, a veces sin darnos cuenta.

    El ejemplo de los lobos en Yellowstone es genial porque muestra que la naturaleza funciona como un sistema súper conectado. Solo con traer de vuelta a un depredador, cambiaron hasta el curso de los ríos. Es como un efecto dominó positivo que no podríamos haber predicho fácilmente.

    Y por otro lado, los videos de la pandemia son impactantes. Ver cómo los animales "recuperan" las ciudades o cómo el aire se limpia tan rápido cuando nosotros nos detenemos, te hace pensar en cuánto espacio ocupamos y cuánto ruido metemos. No se trata de que desaparezcamos, pero sí de darnos cuenta de que nuestra "normalidad" es bastante agresiva con el entorno. Quizás deberíamos aprender a convivir un poco más piola, como los lobos, siendo parte del ecosistema en vez de dueños absolutos.

    ResponderEliminar
  4. Estos videos muestran con claridad cómo el territorio natural responde al impacto humano, ya sea para deteriorarse o para recuperarse rápidamente cuando nuestra presencia disminuye. En “Cómo los lobos cambian los ríos”, se ve que un solo cambio en el ecosistema puede transformar toda la dinámica del lugar, recordándonos lo delicado y conectado que es el mundo natural.

    Durante la pandemia, las ciudades vacías, los canales limpios, la fauna regresando y la visibilidad del Himalaya evidenciaron algo similar: gran parte del daño ambiental está directamente ligado a nuestra actividad diaria. Al detenerse, aunque fuera temporalmente, la naturaleza mostró una capacidad de regeneración sorprendente. La aparición de pumas y cóndores en Santiago y otros animales en áreas urbanas también demuestra que la frontera entre lo humano y lo natural es más difusa de lo que imaginamos.

    En conjunto, estas imágenes dejan una conclusión clara: el impacto del ser humano es profundo, pero la recuperación es posible si aprendemos a intervenir menos y convivir mejor con el entorno.

    ResponderEliminar
  5. Ver estos videos me hizo reflexionar acerca del impacto que tiene el ser humano en la naturaleza y cómo la urbanización ha desplazado la flora y fauna nativa. Es impactante pensar que los lugares que transitamos día a día fueron construidos sobre ecosistemas vivos que hemos ido asfixiando con cemento y ruido. La pandemia funcionó como un experimento involuntario que probó que las especies no han desaparecido del todo, sino que han sido empujadas a los márgenes, ocultas y resistiendo. Es doloroso admitir que nos hemos convertido en una barrera para la vida, y que bastó con que nos retiráramos un momento para que la naturaleza intentara reclamar el lugar que le quitamos.

    ResponderEliminar
  6. Lo interesante de los videos es que invita a la reflexión de que pasaría en un habitad o ambiente con una reducida o nula intervención humana y como la maquinaria de la naturaleza trabaja en conjunto con todas sus partes para generar un nuevo equilibrio sin la capacidad disruptiva y avasalladora del ser humano, el cual en su ambición y comodidad nos priva a todos de estas hermosas vistas, pero que también de las cuales todos somos culpables de no ver.

    ResponderEliminar
  7. Estos videos me dejaron pensando en cómo nuestras ciudades han ido desplazando a la naturaleza. Cuesta asumir que los espacios que hoy vemos llenos de edificios y calles alguna vez fueron hábitats completos, y que los hemos ido cubriendo con cemento hasta ahogar lo que allí vivía. La pandemia, sin quererlo, demostró algo incómodo: las especies no desaparecieron, solo quedaron escondidas en los bordes, intentando sobrevivir. Bastó que los humanos nos detuviéramos un poco para que la naturaleza empezara a asomarse de nuevo, recordándonos que somos nosotros quienes hemos levantado la barrera que impide su regreso.

    ResponderEliminar
  8. Estos videos ilustran cómo el entorno natural reacciona de manera directa al impacto humano. La dinámica del mundo natural es delicada y está profundamente interconectada, tal como lo evidencia el video "Cómo los lobos cambian los ríos", donde un solo cambio en el ecosistema puede transformarlo por completo. Además, la pandemia puso de manifiesto que gran parte del deterioro ambiental está directamente ligado a nuestra actividad diaria. La rápida regeneración observada en ciudades vacías, con canales más limpios, el regreso de la fauna y la mejor visibilidad atmosférica, demostró que la naturaleza posee una capacidad de recuperación sorprendente cuando nuestra presencia disminuye, incluso temporalmente.

    En esencia, todas estas imágenes confirman que el impacto humano es innegablemente profundo, lo que queda en evidencia con el regreso de pumas y cóndores a zonas urbanas como Santiago, que difumina la frontera entre lo humano y lo natural. No obstante, la principal conclusión que se desprende de estos fenómenos es que la recuperación del entorno es totalmente posible. Esto implica la necesidad de que la humanidad aprenda a intervenir menos y convivir mejor con el ambiente para que esta capacidad de regeneración se manifieste plenamente.

    ResponderEliminar
  9. Los videos abordan de manera directa el impacto humano en el territorio natural, mostrando cómo las actividades humanas han modificado el entorno y cómo la naturaleza, a su vez, responde a estos cambios. El video de los lobos ejemplifica perfectamente cómo la fauna puede tener un efecto directo en el paisaje, demostrando que los ecosistemas están interconectados de manera profunda y que las especies tienen un papel crucial en la estructura de su entorno.
    Los videos sobre el covid, donde se muestra la descontaminación revelan cómo, en ausencia de actividad humana debido al confinamiento, la naturaleza experimentó una regeneración visible. Las ciudades vacías y la disminución de la contaminación son reflejos de cómo el ser humano, al detener sus rutinas diarias, permitió que la tierra se diera un break por un momento. Sin embargo, estos efectos no son permanentes, y el regreso de la actividad humana rápidamente revirtió algunas de estas mejoras.
    Esto me hace ver cómo la pandemia mostró un respiro para la naturaleza, pero también trajo consigo nuevas formas de contaminación y desafíos, como el aumento de residuos derivados del uso de mascarillas y plásticos.
    Finalmente, los videos sobre pumas y cóndores en Santiago ilustran cómo la fauna urbana ha comenzado a adaptarse a la presencia humana en las ciudades, mientras que la aparición de estos animales en áreas urbanas nos recuerda las tensiones entre el crecimiento humano y el espacio vital de otras especies.
    Estos videos me hicieron reflexionar sobre el impacto que tenemos sobre el medio ambiente y la naturaleza, y cómo nuestra relación con el territorio puede ser tanto destructiva como, en algunos casos, una oportunidad para repensar nuestra forma de habitar el planeta.

    ResponderEliminar
  10. Los videos muestran cómo diferentes situaciones laborales requieren adaptarse a cambios constantes, ya sea a través de nuevas tecnologías, nuevas formas de organización o estilos de liderazgo más flexibles. En todos los casos, se evidencia que las habilidades blandas cómo comunicación, colaboración y gestión del tiempo, son tan importantes como los conocimientos técnicos.

    Además, los ejemplos resaltan que el trabajo actual demanda iniciativa y pensamiento crítico para enfrentar problemas reales. No basta con seguir instrucciones; es necesario comprender el contexto, proponer mejoras y trabajar de manera proactiva con otros.

    En conjunto, los videos refuerzan la idea de que el desarrollo profesional implica aprendizaje continuo y capacidad de adaptación. Quien logre combinar competencias técnicas con habilidades sociales tendrá mejores oportunidades para desenvolverse en entornos laborales complejos y dinámicos.

    ResponderEliminar
  11. Catalina Ibaceta Ledesma28 de noviembre de 2025 a las 6:45

    En mi opinión, estos videos demuestran de forma muy clara cómo la naturaleza reacciona directamente a lo que hacemos, y lo delicado que es el equilibrio de la vida. Me impacta ver cómo un solo cambio, como el regreso de los lobos a un parque, puede transformar hasta los ríos, demostrando que todo está conectado. La pandemia, sin quererlo, nos dio una prueba: cuando disminuimos nuestra actividad, la naturaleza respondió de inmediato. Fue sorprendente ver los canales más limpios y los animales volviendo a las ciudades, lo que confirma que el deterioro ambiental está muy ligado a nuestro ritmo de vida.

    Me queda la sensación de que nuestras ciudades han puesto una barrera muy fuerte. Cuesta asimilar que hemos cubierto hábitats enteros con cemento, forzando a las especies a esconderse en los límites. Pero el regreso de la fauna a zonas urbanas, como cóndores y pumas, me enseña algo muy esperanzador: la naturaleza tiene una capacidad de recuperación increíble. La conclusión más importante es que es totalmente posible revertir el daño; solo necesitamos aprender a intervenir menos y convivir mejor con el ambiente para que la vida pueda volver a florecer.

    ResponderEliminar
  12. Los videos muestran cómo la acción humana transforma el territorio natural y la naturaleza responde a estas intervenciones. El caso de los lobos ilustra de manera ejemplar que la fauna no solo habita el paisaje, sino que también lo modela, evidenciando que los ecosistemas están profundamente interconectados y que cada especie cumple un rol esencial en la configuración de su entorno.

    ResponderEliminar
  13. Lo que más me hicieron ver estos videos es que la naturaleza funciona como un sistema extremadamente sensible, donde cada acción desencadena una respuesta mucho mayor de lo que imaginamos. El caso de los lobos en Yellowstone demuestra que un solo elemento puede reorganizar todo un ecosistema: no solo cambió la conducta de los ciervos, sino que se regeneraron bosques completos y hasta los ríos modificaron su trayectoria. Ese nivel de conexión revela que intervenir en un punto siempre afecta a muchos otros, aunque no lo veamos a simple vista.

    La pandemia, en contraste, mostró el otro lado: cómo la naturaleza reacciona cuando dejamos de intervenir. Bastó que las ciudades se detuvieran para que el aire se limpiara, los animales reaparecieran y los paisajes urbanos mostraran señales de recuperación que parecían imposibles en tan poco tiempo. Ver pumas en Santiago o canales transparentes en Venecia deja claro que la frontera entre “nuestro” espacio y el de la fauna es una construcción que los humanos hemos impuesto, no la naturaleza.

    En conjunto, los videos entregan un mensaje potente: el impacto humano es profundo, pero la capacidad de recuperación del entorno también lo es. La cuestión es aprender a reducir la presión que ejercemos y entender que convivir con la naturaleza no significa controlarla, sino permitirle funcionar como el sistema interconectado que es.

    ResponderEliminar
  14. Lo que más me hace pensar este tema es lo frágil que es el equilibrio de la naturaleza y cuánto influimos en él sin darnos cuenta. Durante la pandemia, cuando las ciudades quedaron en silencio y casi sin personas, se vio cómo muchos animales volvieron a lugares que antes evitaban. El aire se limpió, aparecieron especies en zonas urbanas y la naturaleza recuperó espacios que realmente siempre habían sido suyos.

    Es impresionante darse cuenta de que a veces basta con que los humanos disminuyamos nuestra presencia para que el entorno empiece a sanar por sí solo. Eso muestra lo mucho que ocupamos, el ruido que hacemos y lo agresiva que puede ser nuestra “normalidad” para el resto del ecosistema. No se trata de desaparecer, sino de aprender a convivir mejor, recordando que somos una parte más de la naturaleza y no los dueños absolutos de ella.

    ResponderEliminar
  15. Al analizar los casos expuestos en los videos, me queda una reflexión profunda sobre la complejidad invisible de la naturaleza. El ejemplo de los lobos en Yellowstone es fascinante porque rompe con la lógica lineal: uno no pensaría intuitivamente que reintroducir un depredador terminaría cambiando el curso físico de los ríos. Esto demuestra lo que se menciona sobre las 'cascadas tróficas': cada pieza del ecosistema, por pequeña que parezca, sostiene una arquitectura natural que se nos escapa a simple vista.

    Por otro lado, el contraste con la pandemia refuerza esta idea desde la vereda opuesta. Si Yellowstone nos enseñó el poder de agregar un elemento clave, la pandemia nos enseñó el impacto de sustraer la presión humana. Ver cómo la fauna reconquistó espacios urbanos tan rápidamente es una prueba de humildad; nos muestra que la naturaleza no es frágil en su capacidad de recuperación, sino que vive en una tensión constante bajo nuestro ritmo de vida. La lección final es que no somos administradores del entorno, sino parte de un sistema que tiene sus propias reglas de autorregulación.

    ResponderEliminar
  16. Lo que más me queda después de ver estos videos es la sensación de que la naturaleza es muchísimo más frágil y a la vez más poderosa de lo que imaginamos. Me impresiona cómo pequeños cambios, como la reintroducción de lobos en Yellowstone o el silencio inesperado durante la pandemia, pueden transformar por completo un ecosistema. Para mí, ver ciudades vacías y animales volviendo a ocupar espacios que creíamos exclusivamente humanos fue un golpe de realidad: no solo dejamos huellas físicas, sino también un ruido constante que ahoga todo lo demás. Siento que el verdadero desafío no es desaparecer para que la naturaleza respire, sino aprender a convivir sin arrasar, a movernos con más calma y menos soberbia. En el fondo, creo que necesitamos encontrar ese equilibrio que los lobos nos recordaron: ser parte del sistema, no su dueño.

    ResponderEliminar
  17. Durante la cuarentena pasó algo súper curioso, al quedarnos todos en la casa, la naturaleza como que empezó a recuperar espacio. Se veían más pájaros, más plantas creciendo en lugares donde antes nadie se fijaba, e incluso animales apareciendo en zonas urbanas que normalmente están llenas de gente y autos. A mí me dio la sensación de que el territorio respiró un poco sin nuestra presencia constante. Fue como una pausa que nos mostró lo mucho que tapamos lo natural con nuestro ritmo diario. Ahora, cuando camino por la ciudad, siento que noto más esos pequeños detalles de vegetación y vida que siempre estuvieron ahí, pero que antes pasaban desapercibidos.

    ResponderEliminar
  18. El primer video es como una antesala al resto, ya q

    ResponderEliminar
  19. Ahora si envio mi comentario bien:

    El primer video es como una antesala o introducciión del resto, ya que muestra como el comportamiento de una sola especie tiene una repercusión tremenda en el ecosistema que le rodea. Basta con que una especie ingrese a este para que se altere totalmente el orden de vida a su alrededor, creando un efecto domino tan impresionante que hasta altera el ciclo del agua.

    Durante la pandemia, se pudo ver algo similar con los humanos. Al estar todos encerrados, nuestro entorno también se alteró, porque el humano ya no podía contaminar como lo hacía antes. Se vieron delfines en venecia, el aire estaba más limpio y había animales salvajes por las calles de diferentes metropolis.

    La pandemia nos dio la visión de lo que sería un munndo sin humanos y nos enseño lo rápido que se adaptaría el resto de la naturaleza si nosotros desapareciéramos de la noche a la mañana. El mundo prevalecería, y nosotros pasaríamos a ser un recuerdo rapidamente. Creo que eso es algo que no debemos olvidar.

    ResponderEliminar
  20. Lo exhibido en los videos son imagenes representativas de la pandemia mundial por el COVID 19, lo anterior fue algo que modificó por completo las prácticas hasta ahora entendidas como lógicas dentro de un ecosistema y supuso que muchos animales pudieran volver a habitar el territorio que siempre fue su hábitat natural hasta el surgimiento de una civilización más avanzada en aspectos de infraestructura pero dudoso en cuanto a avance cultural o de respeto hacia el ecosistema.

    ResponderEliminar